Cuando juegan nuestros hijos, se desarrollan diferentes capacidades cognitivas. Según recientes estudios científicos, cuando nos divertimos experimentando, el cerebro libera un neurotransmisor llamado dopamina.
Esta sustancia es conocida por gobernar los sentimientos de motivación, recompensa y aprendizaje, asociando estas experiencias a sensaciones positivas. O dicho de otra forma, si el hecho de aprender es una experiencia positiva, el cerebro estará siendo estimulado para desarrollar más capacidades.